Embutidos: Definición y clasificación

Embutidos: Definición y clasificación

Los embutidos son un tipo de derivado cárnico, preparados a partir de carnes sometidas o no a procesos de curación, adicionadas o no a despojos comestibles y grasas de cerdo, productos vegetales, condimentos y especias, e introducidos en tripas naturales o artificiales.

Existe una gran variedad de embutidos en los que predominan los cocidos, curados, frescos y de sangre, que se debe principalmente a las diferentes condiciones ambientales de maduración y de los aditivos e ingredientes incorporados a la mezcla.

Los cocidos son aquellos en los que se cuece su carne y en la mayoría de los casos se pueden ahumar o no, como es el caso del jamón de York, la mortadela y las salchichas frankfurt.

Los curados son los que se conservan normalmente ablandando la carne en un adobo de especias o pimentón y dejándolos secar al aire seco y frío hasta que toman una cierta consistencia dura, como las longanizas, el chorizo, el lomo y el jamón serrano

También están los frescos en los que se introduce la carne con su adobo, como por ejemplo las salchichas o la chistorra, y se consumen así. El fresco normalmente se hace frito o a la brasa y el curado en guisos.

Finalmente tenemos los embutidos de sangre que llevan carne, visceras, manteca, tocino y otros productos, además de morcillas y fiambres, que son similares a los embutidos cocidos, pero de menor calidad.

¿Qué se puede preparar con los embutidos?

Se pueden hacer de diversas maneras, ya sea en guisos, con legumbres o como aperitivo. Igualmente es importante no olvidar comerlos con medida, como todos los alimentos. Aunque los embutidos tienen bastantes proteínas debido a que su ingrediente principal es la carne, también no hay que olvidar que tienen grasas, siendo los que más el salami y chorizo. Así como un alto contenido de sal, por lo que hay que consumirlos responsablemente.

¿Cómo conservarlos mejor?

Los embutidos curados es mejor no meterlos a la nevera, pero si se hace, es mejor sacarlos un poco antes de comerlos para que recuperen su temperatura, y también procurando que al guardarlos no se toquen unos con otros.

  

La mejor conservación para los chorizos, longanizas, etc. Es en un lugar fresco, seco y ventilado. Por el contrario, los embutidos cocidos si deben estar en el frigorífico a una temperatura de 3 a 5 grados. Si se compran en bandeja, cuando se abran se deben envolver en papel film y guardar en un recipiente.

Recuerda que de 2 a 3 días es lo máximo que se deben tener en el refrigerador. Para saber si siguen en buen estado, solo hay que checar que no tengan mal olor y fijarse que tenga buena consistencia.